Nunca una simple y sola letra ha tenido tanta importancia y ha creado tanta polémica. ¿Qué diferencia hay entre las expresiones “de diseño” y “del diseño”? En principio, los mismos matices que en castellano diferencian las locuciones “de música” y “de la música”. Cuando se habla de un “libro de música” está claro que nos referimos a una obra técnica, que contiene notas musicales, o teórica, que reflexiona entorno a este arte. La expresión “historia de la música”, en cambio, nos hace pensar a una cultura, un mundo, una disciplina compleja.
Sin embargo, hablando de “libro de diseño” tenemos la sensación de que nuestras palabras puedan ser malentendidas: ¿es un libro que trata de temas relacionados con el diseño o un libro bonito, original e incluso extravagante? Hace ya muchos años que la coletilla “de diseño” ha pasado a significar “moderno, en línea con las tendencias, de lujo, artificial”. Ha empezado a acompañarse a todo tipo de palabra para darnos a entender todo tipo de significado: muebles de diseño, casas de diseño, prendas de diseño. Como si existieran muebles o vestidos fabricados sin que alguien los haya previamente diseñado, o si fuera posible levantar una casa sin el diseño de su proyecto.
El mal uso de esta coletilla lo denuncia de una forma muy directa y visual la exposición de los Premios Nacionales de Diseño con recortes de prensa que destacan por sus titulares “de diseño”. Los compañeros periodistas (entre ellos yo misma) no se enfadarán. No se trata de una denuncia contra los medios: éstos son el reflejo de lo que pasa en la sociedad. La gente, por ejemplo, habla de “Bebés de diseño” y nadie se maravilla de ello.
¿Por qué ha pasado esto? Una explicación nos la da la misma historia deL diseño: en los años ’80 el diseño fue considerado la solución a todos los males: las consultorías de diseño aumentaban, las empresas que no las utilizaban no tenían posibilidades en el mercado, los profesionales eran divos y el diseño un objeto de culto. Estábamos en la década deL diseño: todo este universo era “guay”. En los años ’90, con la crisis, el diseño pasó a ser algo superfluo un añadido estético, a veces inútil y a menudo extravagante: bienvenidos a la época de diseño.
¿Qué hacer para solucionarlo? Cuatro cosas, a mi juicio.
1) Defender siempre que no existe un mueble de diseño, así como no hay manzanas de comer. Sí podemos diferenciar el buen diseño del malo (que no tiene utilidad, no se puede producir, o es una copia de algo ya existente, por ejemplo).
2) No utilizar la coletilla “de diseño” y buscar criterios para hablar con propiedad: la expresión “de diseño” se referiría a la actividad (un estudio de diseño, una escuela de diseño) y “deL diseño” a una disciplina o cultura específica (principios del diseño, mundo del diseño,…).
3) Trabajar para que el diseño encuentre un lugar en los medios de comunicación distinto de los titulares, para que prensa, radio y televisión no sean simplemente un reflejo de la sociedad, sino una herramienta para educarla.
4) Impulsar la introducción de esta disciplina en el sistema educativo con titulaciones reconocidas y de nivel universitario.
Y quizás, dentro de unos años, en las escuelas públicas los profesores marcarán en rojo como error las coletillas “de diseño” en los trabajos de sus alumnos.
THE IMPORTANCE OF DESIGN
In Spanish, and other Latin based languages (like Italian, my native language), a common one letter has never been so important and has created so much controversy. What is the difference between “de dieño" and "del diseño"? To begin with, the same nuances that distinguish Spanish phrases "de música" and "de la música." When speaking about a "libro de música" it is clear that we refer to a technical piece of work which contains musical notes, or a theoretical work, that reflects on music. The term "historia de la música", however, leads us to a culture, a world, a complex discipline.
But, talking about a "libro de diseño" we feel that our words can be misunderstood: is it a book that deals with issues related to design or a nice book, original and even quirky? Many years ago the tagline "de diseño" has come to mean "modern, in line with trends, luxury, artificial." It has begun to appear next to all sorts of words to make us understand all kinds of meanings: muebles de diseño, casas de diseño, prendas de diseño. As if there were furniture or clothing made without being previously designed, or if it was possible to build a house without designing its project.
The misuse of this tagline is denounced in a very direct visual way by the National Design Awards with press clippings that stand out for their headlines "de diseño." The fellow journalists (including myself) will not get angry. This is not a complaint against the media: they are a reflection of what happens in society. People, for example, speak about "bebés de diseño" and no one is amazed.
Why has this happened? An explanation is given by the same history of design: in the '80s, design was considered the solution to all the problems: the design consulting companies increased, the companies that didn’t ask for their services had no chance in the market, the professionals were divas and design an object of worship. We were in the decade “del diseño”: the whole universe was "cool." In the '90s, with the crisis, design became superfluous, an aesthetic extra, sometimes useless and often extravagant: welcome to the era “de diseño”.
What do we have to do to solve it? In my opinion, four things.
1) Defending that there is no a mueble de diseño as well as there are not a manzana de comer (an eating apple). We can distinguish good design from bad one (if it is not useful, if it cannot be produced or if it is a copy of something already existing).
2) Not to use the tagline "de diseño" and search criteria to speak properly, the term "de diseño" would refer to the activity (un estudio de diseño, una escuela de diseño) and "del diseño" to a specific discipline or culture (principios del diseño, mundo del diseño ....).
3)Working to make design to find a place in the media different than the headlines, so press, radio and television will not be a reflection of society, but tools to educate.
4) Promoting the introduction of this discipline in the education system giving recognized qualifications and with a university level.
And perhaps, in a few years, teachers in public schools will mark in red as a mistake the tagline "de diseño" in their students’ works.
0 Responses so far.
Publicar un comentario